miércoles, 9 de abril de 2008

AQUEL CANTOR

Por una copa de vino,
Que ya no importa el color,
O si esa copa está llena,
Del más barato licor,
Se inclina sobre su guitarra,
Y canta como un ruiseñor.


Se hace un silencio profundo,
y hasta el pibe lava copas detrás del mostrador,
Lo hace con mucho cuidado,
De no interrumpir al cantor,
Se aclaran todas las miradas,
Nubladas por el alcohol,
Que magia tiene tu canto,
viejo y querido cantor.


Dice que dice la gente,
El era todo un señor,
Pero quiso el destino un día,
Poner a esa mujer en el camino del cantor,
Y desde entonces muere lentamente,
Lo está matando el amor.


Hoy ya no estás con nosotros,
Y es mi ruego el de todos,
A Dios nuestro Señor,
Te tenga siempre en la Gloria,
Donde canta un buen cantor

1 comentario:

grace dijo...

ay tìo! jaja! ahora entiendo!!!!!!
habìa sido que por ambos lados es la cosa...esto es genial